













A pesar de la mala previsión, pudimos realizar la mayor parte del curso.
Hubo algunas anulaciones pero para Ana, Oscar y Abel, la experiencia que vivieron no la olvidaran con facilidad.
Os dejamos algunas fotos, algunos revivirán recuerdos, otros pensaran por que no vinieron, y esperamos que a todos les entre más ganas de venir, porque una cosa es segura, el gusanillo del vuelo les está comiendo por dentro a Ana , Oscar y Abel, que los tendremos de vuelta por aquí en breve.
Enhorabuena a los nuevos PILOTOS, que se han ganado sus alas con deportividad y se acordaran siempre de esa “pequeña colina escuela“, donde hicimos las practicas.